enero 2, 2012

Artea demokratizatu Demokrazia eraikitzeko

Vos sos como un testigo, sos el que va al museo y mira los cuadros. Quiero decir que los cuadros están ahí y vos en el museo, cerca y lejos al mismo tiempo. Vos creés que estás en la pieza pero no estás. Vos estás mirando la pieza, no estás en la pieza (Julio Cortázar, Rayuela, 1968).

¿QUÉ NECESITAMOS PARA HACER UNA OBRA DE ARTE?

Para hacer una obra de arte necesitamos una idea (o una relación de ideas) y una estructura comunicativa que ayude a la expresión coherente de dicha idea. Esta estructura comunicativa consiste a su vez en un lenguaje (lo que conocemos como estilo) y un soporte, el cual puede abarcar tantos dispositivos como queramos imaginar: desde los medios habituales asociados a las bellas artes –gráficos y plásticos– hasta los media que comprenden las más o menos nuevas tecnologías de la comunicación –videográficas y digitales–. Cuando idea, lenguaje y soporte armonizan y conjugan, entonces, como pura magia, se produce el arte.

 ¿Y CÓMO FUNCIONA CONVENCIONALMENTE UNA OBRA DE ARTE?

Una obra de arte funciona mejor cuanto más ligadas quedan idea y estructura, llegando el propio objeto artístico a suplantar al tema; esto ocurre, por poner un ejemplo concreto, en cuadros como el Guernica, donde el icono de Picasso sustituye al pueblo bombardeado que lo inspira y, en general, en las llamadas obras Site Specific, esculturas, instalaciones, ambientes y performances cuya factura o significanteEn Bellas Artes la factura se refiere a la ejecución o a la manera de ejecutar una obra. activa el significado del espacio en que se ubican, caso de los earthworks de Robert Smithson o de las proyecciones de Krzysztof Wodiczko sobre edificios institucionales. Aparte, debido a la propia deriva del arte oficial, devenido en industria de artículos e ideas de lujo, el tema de la obra se ha confinado al particular discurso o imaginario de cada artista. Dicho esto nos enfrentamos al reto de deconstruir el arte, tratando de presentar la obra no como el «producto cocinado» sino como la receta que muestra sus ingredientes y el modo de construirla.

¿QUÉ SIGNIFICA POR TANTO DEMOCRATIZAR EL ARTE?

Durante el siglo XX vari+s artistas trataron, mediante muy diferentes propuestas, de “democratizar el arte” (ciñéndonos a la literalidad de la expresión). Enunciamos algunos casos:

  • David Alfaro Siqueiros junto a Josep Renau, limitando sus murales no a una única pared sino a todo el habitáculo incluido el techo, de forma que integraran a l+s espectador+s como si pudieran moverse dentro de la pintura (ver Retrato de la Burguesía).
  • Agustín Ibarrola desde el movimiento Estampa Popular, que producía grabados antifascistas, rudimentarios y baratos, para que pudieran ser adquiridos por estudiantes y obrer+s.
  • Lygia Clark o Julio Le Parc y sus respectivos objetos e instalaciones de Part Art o arte participativo.
  • Joseph Beuys, que directamente declaró la democracia «obra de arte».

No obstante, la idea de democratizar el arte que se propone en este blog –Dia-Tekhnē– es, si cabe, más estricta. Se trata de poner al acceso y servicio de toda persona y colectivo las estructuras —soportes y técnicas compositivas—, los procedimientos —materiales gráficos y plásticos— y los recursos creativos que configuran una obra de arte, sólo que neutros o vacíos, es decir, sin un contenido prefijado, con el fin de que cada quien aporte autónomamente su tema y el grupo pueda, a través de estos medios, conjugar los temas vertidos, sistematizarlos y darles respuesta conjunta y particular.

¿Y CÓMO PODEMOS, DESDE EL ARTE, CONSTRUIR DEMOCRACIA?

El arte consiste tanto en la «re-presentación» de la realidad a fin de ofrecernos nuevos puntos de vista, como en la combinación o contraste de los diferentes puntos de vista para una comprensión compleja y critica de nuestro entorno. Así, el instinto primero y la vocación última de toda obra de arte es la institución de nuevos o renovados imaginarios.

Si las artes articularan transversalmente todas las materias del currículo pasaríamos de una educación basada en el «consumo de saberes» a una educación que posibilitase la «creación de conocimiento». Trascenderíamos la memorización pasiva de los datos del libro lleno mediante la búsqueda activa de datos para el cuaderno en blanco. De ser espectador+s de la realidad devendríamos en participantes y (de/re)constructor+s de ésta.

¿QUÉ PROPONE ESTE BLOG?

Este blog presenta la herramienta Dia-Tekhnē • Diálogo a través del Arte, una metodología de diálogo y acción colectiva que aborda, de forma estructurada y sistemática, un proceso séxtuple de desarrollo comunitario:

1) El proceso de DEMOcratizaciónDemocratizar y demostrar no tienen la misma etimología. Democratizar viene de democracia, suma de los vocablos griegos δῆμος –dḗmos o «pueblo»– y κράτος –krátos o «poder»–; y demostrar, del latín demonstrāre. Pero nos sirve simbólica y significativamente la coincidencia de sus dos primeras sílabas. de las artes mediante su DEMOstración en proceso –técnicas básicas, lenguaje no referencial, soportes reglamentados, experimentación en curso–; a lo largo de:

2) El proceso de capacitación creativa: 2.1.) [«Casa»] de expresión individual> 2.2.) ]«Calle»[ de diálogo interpersonal (doble dia-tekhnē o diálogo plástico con las personas contiguas)> 2.3 ]«Plaza»[ de sinergia y ósmosis colectiva (diálogo plástico grupal e intergrupal); paralelamente:

3) El proceso de construcción democrática: 3.1.) Participación orientada a la integración de toda persona (primer pilar de la democracia, que identificamos con la «Casa») > 3.2.) Tolerancia mutua orientada a la empatía y la alteridad de toda persona hacia las demás (segundo pilar de la democracia, que identificamos con la «Calle») > 3.3.) Contrato social orientado a la interacción sinérgica y osmótica entre todas las personas (tercer pilar de la democracia, que identificamos con la «Plaza»); y consecutivamente:

4) La emancipación comunitaria (enunciada mediante una metáfora arbórea): 4.1.) Partiendo de la Persona CreActiva que es, potencialmente creativa y activamente creadora e instituyente de nuevos imaginarios (asociada a la alegoría de la «Raíz») > 4.2.) Siguiendo por el Grupo Matriz-Motriz de personas creactivas que conjugan sus potencialidades creativas y acciones creadoras entre sí («Anillos y Tronco») > 4.3.) Replicándose a la Comunidad Instituyente que actúa, que ejerce su soberanía o poder político desde y sobre su entorno («Copa de ramas, hojas y flores») > 4.4.) Y completando el ciclo con la Comunidad (Auto)Instituida o beneficiaria directa de sus propias acciones («Bejucos que conectan copa y raíz y hacen del árbol bosque»); proceso éste que transversaliza:

5) Una dinámica de trabajo cooperativo que comprende tres niveles:
Nivel 1 de Laboratorio-Taller o LabShop en que cada Persona CreActiva del Grupo Matriz-Motriz aporta su punto de vista y ángulo de vivencia de una determinada realidad y una vez reconstruido el mapa, el grupo en conjunto lo internaliza, lo analiza pormenorizadamente e identifica sus puntos de cambio.
Nivel 2. Arte Comunitario: El Grupo Matriz-Motriz extiende y replica el Laboratorio-Taller (LabShop) al espacio cívico. Cada actora o actorSe refiere a la persona participante y «autora» de su propia realidad, no a la «actuante» de realidades ajenas. del grupo motor proyecta dichos puntos de cambio y los ofrece a la entera comunidad.
Nivel 3. artivismoActivismo + Arte para la transformación afectiva y efectiva del entorno.: La comunidad entera diseña acciones a emprender desde, en torno y sobre su propia realidad.

Y esta combinación de la emancipación comunitaria y la acción cooperativa a su vez promueve:

6) La Re-Evolución cívica (en forma de ciclo espiral abierto) consistente en: 6.1.) El análisis de la realidad comunitaria> 6.2.) La DeConstrucción de sus condiciones negativas > 6.3.) La promoción de sus condiciones positivas > 6.4.) Su ReConstrucción mediante conjugación de la trascendencia de lo negativo (o resiliencia) con el desarrollo de las virtudes endógenas (6.2. + 6.3.).

Es una cuestión de comunicación y participación en los valores de la
vida por medio de la imaginación, y las obras de arte son los medios más íntimos y enérgicos de ayudar a los individuos a participar en las artes de vivir (John Dewey, Art as Experience, 1934).